Cómo anular a las 3 peores “bacterias” de la comunicación organizacional

 Existen “vacunas” que puedes aplicar en tu negocio para evitar que los chismes, malos entendidos y los dobles mensajes se apoderen del ambiente de trabajo.

Todos sabemos que uno de los problemas más insistentes y posiblemente más complejos de resolver es el de la mala o defectuosa comunicación en nuestra empresa. Así, aparecen ejemplos de todo tipo: “No me avisaron”; “El jefe nunca se entera de nada”; “Dicen una cosa pero después hacen lo contrario”, o bien, “Me dijeron que nos mudábamos a un lugar más grande y al final no pasó nada”, solo por citar algunos.

 En mi experiencia, encuentro que los más potentes enemigos de una buena comunicación son tres: Rumores, Dobles mensajes y Malos entendidos. Y si tuviese que agrupar estas especies de “bacterias”, no sería arriesgado decir que juntas conforman “La peste comunicacional”.

Acerca de la primera “bacteria”, los rumores, podrían ser definidos como percepciones que se difunden como realidades observables pero al mismo tiempo imposible de ser comprobadas. Para continuar con la metáfora, analizando su estructura molecular digo que su capacidad para infectar rápidamente se debe a que cuenta con un componente racional de verosimilitud (es creíble) y posee un aspecto emocional capaz de impactar en las fibras íntimas del oyente, a tal punto que genera la necesidad de transmitirlo a un tercero.  Como muestras: “Parece que si no subimos el nivel de ventas, van a despedir a alguien”; “Escuché que se viene un jefe nuevo con un carácter de perro” o “Hay un descalabro financiero y no se sabe si van a poder pagar los aguinaldos”.

Luego, se encuentran los dobles mensajes. Su ADN indica que están conformados por dos cadenas opuestas una de la otra, pero, ¡atención!, una es lo que se dice y otra lo que se escucha. Quien emite este particular mensaje, determina en el oyente un malestar directo porque lo que éste escucha es totalmente diferente a lo que el otro dijo y por lo tanto, no sabe a qué prestarle atención: si a las palabras o a la intención de su interlocutor. Un clásico ejemplo de esto sería el del supervisor diciéndole a su colaborador: “Haga el trabajo como usted quiera, que al final lo evaluaremos por los resultados”. Si el empleado sabe que este jefe es más autoritario que demócrata, entenderá tal mensaje como lo contrario: “Si usted lo hace a su manera, deberá atenerse a las consecuencias”.

Tercera, pero no por ello la más benigna de las bacterias, los malos entendidos. Aquí, uno nunca puede estar ciento por ciento seguro de que, efectivamente, no hubo malas intenciones de ninguna de las dos partes y que ambas tropezaron por así decirlo. Alguien habla y el otro comprende algo distinto. Por ejemplo, un compañero de trabajo te dice: “Necesito que le digas al nuevo (refiriéndose a Juan) que deje de llegar tarde los lunes”. Tú le llamas la atención a Francisco, equivocándote de persona, porque desconoces que Juan ingresó un mes después que Francisco .Otro ejemplo es cuando el jefe envía un correo diciendo: “La reunión de hoy será solo con el personal del área Ventas”. Al momento de asistir a la misma, aquel se disgusta porque hay muy pocas personas. Pregunta la causa de ello, y le responden que los analistas no concurrieron porque entendieron que pertenecen al área de administración y no de ventas.

Ante el avance de estas enfermedades, propongo tres antibióticos efectivos y con la capacidad cierta de anular estas bacterias:

1. Analógicos: No descuidemos estos métodos por antiguos porque siguen demostrando en la actualidad su plena validez. Con este nombre hago mención a las carteleras, tablones de anuncios y todo tipo de publicaciones internas.

2. Luego, sugiero prescribir “medicinas” Digitales. Es claro y comprobable cotidianamente el poder de engagement que tienen las redes sociales. Aprovechémoslo y utilicémoslas a nuestro favor, comunicando con claridad lo que la empresa pretende que sus colaboradores conozcan. Facebook, Twitter y los grupos de Whatsapp van a la delantera.

3. Finalmente, lo que denomino “remedios” Conversacionales, cuya capacidad curativa radica en los encuentros cara a cara entre personas. Así, los desayunos de trabajo y reuniones (formales o no) aportan un escenario privilegiado para que una comunicación transparente, honesta y asertiva encuentre el marco propicio para desarrollarse. Somos humanos y necesitamos el matiz cálido del diálogo que las anteriores herramientas carecen. Encontrémonos con el personal y digamos de manera franca aquello que la Compañía indique y los empleados necesiten saber.

En resumen, si queremos convertirnos en verdaderos Agentes de Salud para una Comunicación Organizacional saludable, necesitaremos involucrarnos constantemente y generar estos mecanismos, indispensables para prevenir la aparición de estas epidemias.

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Si se aprovecha el cerebro colectivo, se despierta el poder de la empresa

Arrancamos 2016 con un clima de negocios caracterizado por una difícil situación económica que contrasta con las favorables expectativas que trae el recién estrenado gobierno. Podríamos decir que se trata (si el oxímoron es tolerable) de una crisis esperanzada. Lo que sí está claro es que tendremos olas. Ya sean de surf o de tormenta, prepararse es la consigna. Y esto implica poner a nuestras empresas al máximo de sus posibilidades.

En la conferencia TED 2010, Sebastián Seung, profesor de Neurociencia del MIT, presenta la idea de que la identidad de un individuo reside en el “cableado” único de su cerebro. Seung lidera el proyecto que busca representar gráficamente a las más de 100.000 millones de neuronas y sus 10.000 veces más conexiones, armando lo que llama el “Conectoma Humano”. Su objetivo es encontrar relaciones entre los comportamientos de las personas y las distintas configuraciones cerebrales.

La mayoría de las empresas (grandes y chicas) concentra la toma de decisiones en menos del 10% superior de su pirámide organizacional. El otro 90% de su cerebro corporativo suele solo recibir y ejecutar órdenes. Hace algunos años, un ejemplo extremo me lo dio el fundador de una empresa metalúrgica que se sinceró diciendo: “Acá las decisiones las tomo yo. A la gente le pago para que haga, no para que piense”. Frase desmotivante si las hay.

La concentración extrema de la decisión en la cúpula, desaprovecha las capacidades de una enorme porción del cerebro organizacional, tirando por la alcantarilla varias veces su peso en oro. Las pérdidas en competitividad y productividad, asociadas con la actitud robótica de los empleados son sin duda multimillonarias.

Organizarse en función de las exigencias del entorno es clave en esta hora. En el caso de los cerebros, estos se recablean solos, generando nuevas conexiones interneuronales en función de la experiencia. La empresa por el contrario, necesita que se la ayude un poco. La comprensión de su “Conectoma Organizacional”, aporta un mapa inicial de la calidad de los vínculos entre personas y áreas. Esta suerte de “diagnóstico por imágenes” nos devela las oportunidades para poder actuar.

Qué se puede hacer

En primer lugar hay que asegurarse el foco y la alineación de la gente. Para ello el empresario debe comunicar claramente el rumbo estratégico definido y crear un ambiente propicio para que sus equipos propongan creativos planes de acción para llegar al objetivo.

En algunos casos, ajustes de la organización con revisión de roles y responsabilidades pueden incrementar el trabajo transversal que vincula a las áreas funcionales de la empresa (de negocio y de apoyo).

Otra estrategia para modificar los vínculos interpersonales consiste simplemente en adaptar los lugares físicos de trabajo. El diseño de oficinas abiertas ayudan al intercambio, y permiten la proximidad de quienes requieren de mayor comunicación (ej.: ventas con marketing).

Un punto clave está también en la rutina de reuniones. Hay que hacerlas productivas, invitando solo a los participantes clave, y dejando claro su propósito. Limitar su cantidad y frecuencia es bueno para evitar la “reunionitis”, pero siempre que se pueda, el “cara a cara” es más efectivo desde un punto de vista relacional.

El derroche de recursos físicos o económicos suele ser fácilmente detectado y corregido. Cuando de materia gris se trata se torna menos evidente, siendo su impacto en pérdidas competitivas de mayor magnitud.

Las capacidades dormidas del cerebro colectivo están listas para ser aprovechadas. Esta es una de las llaves que lo ayudarán a despertar a pleno el poder de su empresa.

RETOMANDO EL HABITO DE BUSCAR TRABAJO

Si abandonaste el “trabajo de buscar trabajo” tengo razones para recomendarte que deberías retomar ese “hábito”, si puede ser llamado así. En esta tribuna de MUY, en la que tengo el honor de ser invitado, se han publicado valiosas recomendaciones para que cada desocupado aumente sus chances de hallar empleo. Pero en los últimos meses se agudizó la escases de puestos de trabajo para personal con poca calificación, y eso puede desalentar a muchos que no han hallado su lugar en este mundo del trabajo. En estos meses presenciamos un fenómeno distinto al del comienzo. Pocos postulantes se presentan cuando se publica un aviso y menos lo hacen, aún, en forma espontanea. En charlas informales con entrevistados hemos detectado un factor común que parece ser el “motor” de este aparente desinterés de los desocupados: * Muchos ya no confían en sus posibilidades para conseguir trabajo. Muchos más han caido en el desánimo que provoca la reiteración de intentos frustrados. Puede haber otras causas, muchas más. Pero estas dos – que pueden traducirse en desesperanza – creo, son los fenómenos que deberemos combatir individualmente, de ahora en más. Sin prisa y sin pausa, se percibe un pequeño aumento, real, de la oferta de empleo. Algunas pequeñas y medianas empresas han volcado nueva energia en sus actividades, con una clara tendencia que puede comprobarse sobre todo en un año electoral en el que todo suele paralizarse. Muchas son actividades industriales vinculadas a la exportación o a la sustitución de productos y bienes importados quienes buscan cubrir puestos semicalificados, calificados y técnicos en sus plantas. Todos sabemos que estos inicios suelen producir un efecto cascada sobre los servicios y el consumo. Y para quienes estan desocupados quiza haya llegado la hora de sembrar sus curriculums nuevamente. No quisiera producir, con mis observaciones, espejismos ni falsas esperanzas. Pero conviene estar atentos a las primeras vibraciones de este mercado que esta permanentemente oscilando entre paralizarse y avanzar. Quienes tienen práctica en la búsqueda de empleo conocen las vantajas de madrugar. Podrán verificar, los lectores de avisos clasificados, que tambien registran un aumento de ofertas. Quiza sea hora de “desempolvar” las abandonadas técnicas de postulaciones, presentación de curriculums, estudio profundo de las ofertas y otras prácticas de detección de oportunidades de trabajo. Y volver a sembrar. No sera rápida la respuesta y, tal vez, no alcance para todos, por ahora. Pero, querido lector, esté seguro que tanto empresarios como trabajadores desocupados desean independizarse de la “mala praxis” política y salir de la fatiga que produce el ocio paralizante, cuando hay tanto por hacer.

ESTUDIOS SECUNDARIOS: ¿COMPLETOS O INCOMPLETOS?

El trabajo diario como selectora de personal, en los alrededores de la Capital Federal, tiene como constante, la toma de conciencia sobre las deficiencias educativas de los jóvenes que concurren a diario en busca de trabajo. El requerimiento de las empresas para cualquier tipo de trabajo es el título secundario. Esto es lógico, cada día los procedimientos productivos aumentan en tecnología y requieren chicos que aunque no sean calificados, tengan una base que les permita incorporarse a la producción con mayor celeridad.

Esto que acabo de expresar no es, sin embargo, nuestro escenario real.

Alrededor del 70% de jóvenes que concurren, deben entre una y tres materias del secundario. En sus C.V.´s dicen tener secundario completo, pero ante la pregunta: “tenés titulo”, la respuesta es: “no, debo materias”, es que al no tener que volver a la escuela, luego del final del secundario, se da como hecho consumado la finalización de los estudios.

Decidí entonces ahondar en el tema preguntando: “que materias debés?, la respuesta entonces mayormente es: Inglés, Matemática, Física, Contabilidad, que son las mas frecuentes. Y, oh curiosidad, las que requieren mayor grado de concentración y práctica. Muchos dicen haber intentado dar esos exámenes, pero fallan, la mayoría tiene hijos pequeños, a pesar de ser muy jóvenes, me pregunto: para qué quieren saber inglés, si apenas manejan el Castellano? Ahora bien: Creo decididamente que los chicos no tienen la culpa de no ser debidamente formados por los colegios secundarios, las materias parecen no tener connotación con la verdad social en la que viven.

El verano y el trabajo

Si buscas empleo – seguro estas en la búsqueda de ese empleo que tanto anhelas – pasaran los meses mucho mas divertidos que sin hacer nada. Las cosas no estan como para “no hacer nada” puesto que la vida esta cara, nuestro espíritu de independencia nos pone en la necesidad de tenr un presupuesto propio, nuestra propia economía, para gastar, ahorrar, darnos esos gustitos que si salen de nuestro propio bolsillo saben mejor, viajar, aspirar a un alquiler y vivir solos. En definitiva: despegar en esta vida en la que crecer y madurar te ayudan a ser mas responsable con vos mismo y mas adelante con la familia que fundes y cuides. El verano tiene oportunidades para los que estan dispuestos a dar lo mejor de sí en servicios o tareas generales ( para los que no tienen mucha calificación) y para quienes estan mas solidos con alguna experiencia anterior o formación secundaria y terciaria aparecen otras oportunidades con los típicos reemplazos de vacaciones en oficinas, pequeñas empresas, call centers, correos privados, bares, restaurantes, comercios en general, logística, transporte,etc.
Todos los dias – sin falta – busca en clasificados de Clarín o de otros medios, busca en las redes sociales que seguramente dominas, busca en las webs de empleo que halles a traves de google, busca, busca, busca. Hay trabajo y estan destinados a los mejores: Quienes son los mejores? quienes lleguen antes y presenten muy buena onda, disposición y actitud para comenzar, aprender y trabajar con una sonrisa que le diga al jefe “ trabajar lo hace feliz”!! No importa cual sea el inicio de tus tareas porque en esta vida ( y tambien en las que vienen) la actitud positiva es el motor principal para crecer. Deja a los quejosos en algun rincon del mapa y miralos despues de un tiempo, no habrán cambiado, seguiran quejándose sin hallar ninguna solución. Vos sos distinto, aprovechate y disfrutalo.!!

Recomendaciones para la Preparación de un CV – Curriculum Vitae

Su Curriculum Vitae será una carta de presentación que deberá representarlo a Ud. y a sus antecedentes de la manera mas eficaz y sintética posible. Será leída por alguien que no lo conoce pero que busca encontrar en sus rasgos y atributos a la persona que colaborará con las tareas y responsabilidades que se le encomienden.
Por todas estas razones su C.V. debe registrar en forma breve “las razones por las que Ud. merece ser considerada para el puesto”.
Antes de iniciar la redacción de su CV:

Compárese con el postulante ideal: Previamente deberá chequear que responderá a la mayor parte de los requerimientos que exige el perfil buscado ( por conocimientos y personalidad ).
Al redactar su CV mantenga un orden en la presentación de los datos que leerá su entrevistador. Cuanto mas claros y específicos sean sus datos mejor orientará al lector de su CV y mayor será la capacidad de recordación que dejará en su entrevistador.
Utilice en el diseño de su CV tipografías claras con letras de fácil lectura en cuerpo Nº 11 ó 12.
Si decide agregar su foto al CV recuerde que debe representar la realidad de su imagen actual y tener una definición que no la distorsione. El tamaño de la foto no debería pasar los 6 u 8 cm x 6 u 8 cm.