¿Que “clase de futuro” tendran quienes no alcanzaron habilidades laborales?

La PEA (población económicamente activa) se calcula hoy cercana a los 19.000.000 de personas. Representa el 41,5% de la población total. De la PEA el 34% trabaja sin estar registrado (en negro) y el 19% se encuentra desocupado o sub-ocupado. Significa que casi el 20% tiene problemas de empleo.

Los jóvenes entre 18 y 28 años rondan una población cercana al millón. Y desde 2010 hasta hoy (a 7 años del censo nacional) NO se crearon 1.300.000 puestos de trabajo necesarios y su evidencia “no se nota tan superficialmente” porque fueron esos puestos fueron cubiertos por el estado con empleo público.

Al tomar como experiencia la reactivación laboral de otros periodos, intuimos que el personal calificado no alcanzara, no será suficiente. Pero lo que no se considera es que los empleos que se crearan desde ahora en adelante estarán destinados a quienes tienen habilidades calificadas, oficios, capacidad técnica y otras formaciones en áreas más complejas.

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Las marchas de las organizaciones sociales reclamando empleo deberán ser interpretadas de otra manera. Las formas de contención a este segmento castigado de la sociedad deberán ser enfocadas desde las soluciones posibles. No “exactamente desde la creación de puestos de trabajo” sino desde la capacidad individual para acceder a ello.

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Que hay que hacer? Por el efecto son simples, el objetivo y la recomendación, pero la metodología y la implementación son  complejas:

Para formar jóvenes y capacitarlos los pasos a seguir deberían expandirse en el territorio nacional:

  1. OBJETIVO: DAR A LOS JOVENES UNA CERTIFICACION QUE LOS HABILITE PARA COMPETIR EN UN MUNDO CRITICO. Cómo? Uniéndolos en programas de formación terciaria en no más de 6 disciplinas con salida laboral. Ellos, más tarde, elegirán la más parecida a su vocación real.
  2. COMPROMETERLOS A PARTICIPAR DE SU PROPIA FORMACION CON EXPERIENCIAS EN PRACTICAS EN ORGANIZACIOENS PRODUCTIVAS. (Manufactureras o de servicios).
  3. ESTIMULARLOS CON DOCENTES QUE DOMINEN EL ARTE DEL LIDERAZGO PERSUASIVO para que los jóvenes tomen ejemplos o modelos que imitar, ya que hoy carecen de estos “espejos” en que mirarse.
  4. TRAZAR PROGRAMAS DE INTEGRACION DISRUPTIVOS, respecto de los programas clásicos de formación educativa o técnica. Tener en claro que estos programas deben entusiasmar y estimular a los jóvenes para que busquen ese enfoque en actividades futuras.
  5. DESDE EL ESTADO O ESTADOS PROVINCIALES CREAR O CONTRATAR CENTROS DE CONVOCATORIA – empleador-trabajador – PARA INTEGRAR JOVENES QUE TENGAN IDENTIDAD EN SUS OBJETIVOS PERSONALES.
  6. OTORGAR CERTICFICACIONES DIPLOMADAS QUE HABILITEN A LOS JOVENES A DEMOSTRAR QUE HAN ADQUIRIDO ESAS HABILIDADES QUE LE DAN ACCESO A NUEVAS OPORTUNIDADES DE PRACTICAS LABORALES.
  7. PACTAR CON SINDICATOS ESTAS ALTERNATIVAS PARA QUE NO LAS CONSIDEREN “CONTRATOS BASURA” Y SE SUMEN AL PROYECTO.
  8. FLEXIBILIZAR LAS LEYES PARA:

    1. Dar lugar a esta dualidad de trabajo-formación, con prácticas serias y definidas.
    2. Evitar las trabas habituales de la legislación para evitar abusos y/o conflictos judializables.
    3. Reducir los costos que redunden en beneficio de quienes formen y otorgue beneficios a quien da trabajo.

Estas sugerencias son muy básicas pero pueden desarrollarse extensivamente si el estado toma conciencia que el próximo futuro lo enfrentara a este dilema, que sin formación no tiene solución. La única salida es la educación y la formación conjuntas (ambas pueden ser parte de un mismo plan.) Trabajemos en ello.

8 preguntas que debe hacerse un líder

Para llevar tu negocio al siguiente nivel, debes analizar tu día laboral y ver en qué áreas debes mejorar para guiar a tu equipo.

El liderazgo no es perceptivo y lo que funciona para una persona tal vez no funcione para la otra. Pero hay una característica que muchos dueños de negocios y emprendedores comparten: se hacen preguntas constantemente para seguir siendo relevantes y perceptivos.

Ya sea que estés dirigiendo una empresa, fundando una start up o liderando un equipo, tu habilidad para analizar tu día laboral es crítica para el éxito. Tener el control sobre tu propio desarrollo puede ayudarte a ver en qué áreas has mejorado, profundizando el conocimiento de tu industria y siendo un buen ejemplo para la gente que gestiones.

Hacerte estas preguntas todos los días te ayudará a crecer como individuo y líder:

1. ¿Qué logré hoy? Al final de cada día, da un paso hacia atrás y pregúntate qué lograste hoy. Saber cuáles son tus resultados es un gran refuerzo de productividad. Proponte tener por lo menos una tarea importante todos los días que puedas alcanzar para conseguir tus metas finales. Si piensas que podrías haber hecho más, proponte a canalizar esa energía para trabajar más duro el siguiente día.

2. ¿Qué errores cometí y cómo puedo aprender de ellos? No todas las decisiones que tomes serán las correctas. En esas situaciones, poner las manos arriba y admitir que cometiste un error es lo mejor que puedes hacer. Hay un dicho “más personas podrían aprender de sus errores si no estuvieran tan ocupadas negando que los cometieron”. Todos cometemos errores, la forma en la que respondemos a ellos es lo que nos define.

3. ¿Ayudé a alguien para que tuviera éxito? Los buenos líderes se enfocan en el éxito de los demás, así como en sus logros personales. Convierte en tu mantra ayudar a los demás a tener éxito. No siempre tiene que ser un gran gesto. Puede ser algo tan simple como pasar 20 minutos con un empleado para discutir su actuación y progreso. Trabajar en las fortalezas de los demás hará que tu empresa crezca.

4. ¿Qué me motivó? Tener un negocio y guiar a un equipo puede ser difícil. Durante las épocas difíciles, busca la motivación que te hace avanzar y mejorar. Toma nota de las cosas que te inspiran y léelas cuando necesites entusiasmarte de nuevo. Los buenos líderes están conscientes de las cosas que ayudan a que se motiven y usan ese conocimiento a su beneficio.

5. ¿Me acerqué a las metas? Cuando estás en el timón del barco, es bueno tener un destino en mente. Lo mismo pasa cuando estas a cargo de un negocio o un equipo: debes tener metas y mantener a todos enfocados y moviéndose en la misma dirección. Pregúntate si has trabajado hacia esos objetivos, si no lo has hecho averigua por qué y piensa cómo podrás poner todo en orden. No pierdas de vista tus metas.

6. ¿Qué obstáculos se atravesaron? ¿Cuáles son tus puntos difíciles? ¿Hay alguna zona en particular de tu negocio que te cuesta trabajo? ¿No eres capaz de pensar en una estrategia para una función en particular? Si es así, identifica las áreas que requieran mejoramiento o los recursos que llegarán lejos al superar los problemas.

Una vez que sepas cuáles son tus debilidades, crea un equipo pequeño y habla sobre las áreas en problemas. Comparte tus ideas y trabaja en lo problemas de una manera constructiva. Esto es muy bueno para la construcción del equipo y para poner a todos en la misma página. También resolverá el problema para que puedas avanzar.

7. ¿Qué necesito soltar? Estás preparándote para el fracaso si te haces cargo de muchas cosas. Los dueños de negocios y cabezas de departamento no pueden estar a cargo de cada decisión que se tome en la empresa. Parte de ser un líder es ser capaz de reclutar efectivamente. Construye un equipo en el que confíes para tomar las decisiones y hacer las cosas. Deja que las personas sientan algo de la carga del negocio. Esto no quiere decir que progresarán más rápido, sino que al compartir la responsabilidad, tendrás una cultura empresarial más colaborativa.

8. ¿Qué legado quiero dejar? Finalmente, ¿cómo quieres ser recordado? Ten en mente esto todos los días cuando te dirijas a tu meta. ¿Estás feliz con la forma en la que actuaste hoy? No naciste con las cualidades que formaron tu carácter, sino que las desarrollaste con las experiencias, fracasos y éxitos.

 

Crisis en las aseguradoras: alerta roja en el sistema de riesgos del trabajo

La litigiosidad en materia de infortunios del trabajo se ha ido incrementando paulatinamente desde la entrada en vigencia del sistema inaugurado en el año 1995.

Y ello a pesar de las reformas que se introdujeron al sistema original que tuvieron dos direcciones básicas, habilitar la opción excluyente entre la acción especial tarifada y la civil e incrementar las prestaciones de la ley especial para desalentar a esta última.

De esta manera la litigiosidad, y crisis del sistema, se ha trasladado de las empresas empleadoras a las aseguradoras de riesgos del trabajo, colocando a estas en una situación de incertidumbre sobre todo por la imprevisibilidad de los costos que deben asumir. Es sabido que en el ámbito del seguro la previsibilidad es clave para la sustentabilidad de la actividad y el sistema actual no lo es.

Según informes de la Unión de Aseguradoras de Riesgos del trabajo en el 2015 se incrementó en un 20% la cantidad de juicios con relación al año precedente y en un 65% si la comparación se hace con el año 2012 en que se dictó la ley 26.773 que, según se dijo, iba a solucionar el tema de la litigiosidad. No solo no lo hizo sino que los juicios se incrementaron en gran medida. Para tener una idea de la magnitud se calcula que este año el total de juicios va a superar los 300.000 y para establecer la cuantificación económica basta señalar que el monto promedio por el que prospera un litigio es de $ 250.000 lo que hace un total de setenta y cinco mil millones de pesos.

Es necesario una reforma profunda del sistema. Los parches legislativos solo han agregado más confusión, que es una de las causas, no la única, de la exorbitante litigiosidad.

Como una primera medida se debería eliminar la llamada opción civil y establecer que, como condición previa para demandar la indemnización civil, se debe transitar el camino completo de la ley de riesgos y cobrar las indemnizaciones que la misma establece o contar con una resolución definitiva de rechazo del reclamo. También se debería traspasar el sistema a la seguridad social como una contingencia cubierta por la misma, siendo las ART las gestoras de las prestaciones de la ley. Ello llevaría a que las competencias de las comisiones médicas pasaran a esa órbita como organismos federales, resultando razonable que integren un organismo pericial dentro o integrado al Cuerpo Médico Forense. De esta forma también se evita la desigualdad que dos personas con patologías similares tengan porcentajes de incapacidad distintos porque los peritos médicos designados en los juicios tienen criterios diferentes. Por ello y en las acciones de infortunios del trabajo la función pericial debería estar exclusivamente a cargo de dichas Comisiones oficiales.

También, y teniendo en cuenta que el sistema involucra a la salud pública se debería incluir a la misma en la supervisión del sistema e ingresar en un registro nacional los datos de los trabajadores con patologías e incapacidades establecidos o detectados por las sentencias judiciales como elemento coadyudante de la misma y para poder elaborar políticas publicas preventivas, como elemento de los exámenes preocupacionales y para evitar la multiplicidad de reclamos a diferentes empleadores o aseguradoras por la misma causa lo que genera un dispendio de recursos que el derecho no debe ignorar.

LA ACTITUD: esa gran diferencia

Según el diccionario de la Real Academia Actitud es la “disposición benevola de ánimo manifestada exteriormente”. En el trabajo, asi como en la vida, suelen ser mas apreciadas las personas con “buena actitud”. Pero, porqué? Ellos logran que los acontecimientos – desde los simples hasta los complejos – fluyan de una manera más grata. Este atributo humano esta en peligro de extinción. Y con esta pérdida peligraría el equilibrio de cualquier grupo social o de trabajo. Y sobre la actitud en el trabajo me apoyaré en un ejemplo, leve y sin que esto parezca que me he ensañado con el personal de servicios gastronómicos. Alguna vez fuimos atendidos en algun restaurante por camareros/as que nos preguntan que vamos a tomar o comer sin haber saludado y se retiran sin haber limpiado la mesa, o nos traen los cubiertos y limpìan la mesa mientras nosotros sostenemos el salero y las servilletas para permitirles poner el mantel, pero se olvidan del pan, toman el pedido y regresan a preguntar nuevamente “ como era la ensalada?”,   vuelven con uno solo de los platos y recién alli nos informan que “… no hay pollo, desea alguna otra cosa? “ mientras uno de sus dos clientes come y el otro mira. Notamos, además, gestos de fastidio en su cara, muecas de no estar conforme con lo que hace y expresiónes de enojo y, porque no, desprecio por la molestia que le hemos ocasionado al sentarnos a comer. El que aun no tiene su plato espera. El camarero/a también espera. Espera que le dejemos propina – por ser su principal fuente de ingresos – sin haberse dado cuenta que no se la ganó. Obviamente nos acusará de mezquinos por no haberle dejado nada o también de amarretes y desconsiderados. Por su mala actitud hace responsables a todos – menos a sí mismo – de lo que le ocurre en el trabajo, y seguramente en la vida. Traslade este ejemplo a la administración (privada o pública ), a la industria, al comercio y a los servicios y, en suma, a todo sector laboral. Trasládelo, también, a cualquier escala en la jerarquía de trabajo: empleados, jefes, gerentes, etc. Compruébelo en tantos actos de la vida cotidiana. Hallará ésta actitud, o alguna parecida, incontables veces. Hallará también “ de la buena “, de aquella actitud que hara mas facil su vida y su trabajo. La actitud colaborativa, ordenada, responsable y seria para los compromisos sin necesidad de perder el buen humor. Esa actitud del que piensa en que sus propios actos generan consecuencias para otro. La despojada de soberbia. La humilde y digna a la vez. La que trata de evitar riesgos innecesarios. La que invierte esfuerzos en pos de objetivos, sin especular. La que da, antes de recibir, asi como es capaz de exigir lo que le corresponde, sin sumisión. La que no mezquina calidad en sus acciones. La que se esmera a pesar de sus escasos recursos. La que pretende llegar a la colina disfrutando del escalamiento. La que, aun escalando, mira hacia atrás para ofrecer ayuda a quienes lo siguen. La que emprende cada acción pensando en el largo plazo. La respetuosa de los acuerdos. La que entiende que vive integrada a una comunidad y a ella se debe, cualquiera sea su naturaleza o tamaño. Suelo recibir con frecuencia consultas de postulantes que me preguntan cuales son las recomendaciones para lograr y mantener empleos. Sepan que, además de sus conocimientos y experiencia, la actitud es la gran diferencia que los destaca y los eleva, tanto a la hora de las “postulaciones” como en la arena del día a día y más aun, en su futuro.

RETOMANDO EL HABITO DE BUSCAR TRABAJO

Si abandonaste el “trabajo de buscar trabajo” tengo razones para recomendarte que deberías retomar ese “hábito”, si puede ser llamado así. En esta tribuna de MUY, en la que tengo el honor de ser invitado, se han publicado valiosas recomendaciones para que cada desocupado aumente sus chances de hallar empleo. Pero en los últimos meses se agudizó la escases de puestos de trabajo para personal con poca calificación, y eso puede desalentar a muchos que no han hallado su lugar en este mundo del trabajo. En estos meses presenciamos un fenómeno distinto al del comienzo. Pocos postulantes se presentan cuando se publica un aviso y menos lo hacen, aún, en forma espontanea. En charlas informales con entrevistados hemos detectado un factor común que parece ser el “motor” de este aparente desinterés de los desocupados: * Muchos ya no confían en sus posibilidades para conseguir trabajo. Muchos más han caido en el desánimo que provoca la reiteración de intentos frustrados. Puede haber otras causas, muchas más. Pero estas dos – que pueden traducirse en desesperanza – creo, son los fenómenos que deberemos combatir individualmente, de ahora en más. Sin prisa y sin pausa, se percibe un pequeño aumento, real, de la oferta de empleo. Algunas pequeñas y medianas empresas han volcado nueva energia en sus actividades, con una clara tendencia que puede comprobarse sobre todo en un año electoral en el que todo suele paralizarse. Muchas son actividades industriales vinculadas a la exportación o a la sustitución de productos y bienes importados quienes buscan cubrir puestos semicalificados, calificados y técnicos en sus plantas. Todos sabemos que estos inicios suelen producir un efecto cascada sobre los servicios y el consumo. Y para quienes estan desocupados quiza haya llegado la hora de sembrar sus curriculums nuevamente. No quisiera producir, con mis observaciones, espejismos ni falsas esperanzas. Pero conviene estar atentos a las primeras vibraciones de este mercado que esta permanentemente oscilando entre paralizarse y avanzar. Quienes tienen práctica en la búsqueda de empleo conocen las vantajas de madrugar. Podrán verificar, los lectores de avisos clasificados, que tambien registran un aumento de ofertas. Quiza sea hora de “desempolvar” las abandonadas técnicas de postulaciones, presentación de curriculums, estudio profundo de las ofertas y otras prácticas de detección de oportunidades de trabajo. Y volver a sembrar. No sera rápida la respuesta y, tal vez, no alcance para todos, por ahora. Pero, querido lector, esté seguro que tanto empresarios como trabajadores desocupados desean independizarse de la “mala praxis” política y salir de la fatiga que produce el ocio paralizante, cuando hay tanto por hacer.

FALTAN TRABAJADORES CALIFICADOS PARA CUBRIR PUESTOS DE TRABAJO.

En casi todas las publicaciones especializadas hay una permanente mención a la falta de recursos humanos capacitados disponibles. Sin embargo, parecería que en el área de RR HH aún no llegan a profundizar este concepto. La búsqueda de personal sería mas fácil si pudiésemos elegir cuando hay candidatos suficientes y evaluar varias opciones, hasta lograr la famosa terna, con postulantes que “entran“ perfectamente en perfil; con sueldo de mercado y con antecedentes comprobables, como para deslumbrar a cualquier empleador. Pero esta descripción ideal, mas cercana al mundo de Tim Burton, no es precisamente lo que hoy estamos viviendo quienes nos dedicamos a la búsqueda y selección de personal. Nadie cede su pretensión y se sigue buscando a la persona perfecta, cuyo perfil responde a un ideal, obviamente no compatible con el dia a dia del país: Las personas son requeridas con sus estudios completos o ya graduados, de no mas de 35 años, que vivan a menos de 30 kilómetros del domicilio de la empresa, proactivos, con potencial para su desarrollo, vocación de servicio, capacidad de integración, excelente presencia, dominio de herramientas informáticas o de gestión y sobre todo gran experiencia laboral con rasgos de estabilidad para su permanencia en el puesto. Esta es la “base elemental” en toda esta descripción y parece lógica en términos de deseo si no fuera porque vivimos en un país que ha sufrido sucesivas crisis, económicas o políticas, por largos períodos, las que se fueron repitiendo cada 5 o 6 años, eliminando de esa manera el largo plazo de la óptica de cualquier plan y logrando que la educación atrase 50 años. La mayoría de los requisitos para postulantes no se cumple o solo se cumple a veces cuando responde a unos pocos que tuvieron el privilegio de trabajar en empresas estables y fueron capacitados e incluidos en planes de desarrollo de carrera. Por otro lado los capacitados son acechados por otras empresas, aunque estén actualmente ocupados, con ofertas de mayores sueldos o condiciones laborales que se parezcan al sueño para el cual se formaron. “Capacitar” suele considerarse en nuestro medio sinónimo de “pérdida de tiempo” o medido con un prejuicio: “lo capacito y luego se va”.

ESTUDIOS SECUNDARIOS: ¿COMPLETOS O INCOMPLETOS?

El trabajo diario como selectora de personal, en los alrededores de la Capital Federal, tiene como constante, la toma de conciencia sobre las deficiencias educativas de los jóvenes que concurren a diario en busca de trabajo. El requerimiento de las empresas para cualquier tipo de trabajo es el título secundario. Esto es lógico, cada día los procedimientos productivos aumentan en tecnología y requieren chicos que aunque no sean calificados, tengan una base que les permita incorporarse a la producción con mayor celeridad.

Esto que acabo de expresar no es, sin embargo, nuestro escenario real.

Alrededor del 70% de jóvenes que concurren, deben entre una y tres materias del secundario. En sus C.V.´s dicen tener secundario completo, pero ante la pregunta: “tenés titulo”, la respuesta es: “no, debo materias”, es que al no tener que volver a la escuela, luego del final del secundario, se da como hecho consumado la finalización de los estudios.

Decidí entonces ahondar en el tema preguntando: “que materias debés?, la respuesta entonces mayormente es: Inglés, Matemática, Física, Contabilidad, que son las mas frecuentes. Y, oh curiosidad, las que requieren mayor grado de concentración y práctica. Muchos dicen haber intentado dar esos exámenes, pero fallan, la mayoría tiene hijos pequeños, a pesar de ser muy jóvenes, me pregunto: para qué quieren saber inglés, si apenas manejan el Castellano? Ahora bien: Creo decididamente que los chicos no tienen la culpa de no ser debidamente formados por los colegios secundarios, las materias parecen no tener connotación con la verdad social en la que viven.

El verano y el trabajo

Si buscas empleo – seguro estas en la búsqueda de ese empleo que tanto anhelas – pasaran los meses mucho mas divertidos que sin hacer nada. Las cosas no estan como para “no hacer nada” puesto que la vida esta cara, nuestro espíritu de independencia nos pone en la necesidad de tenr un presupuesto propio, nuestra propia economía, para gastar, ahorrar, darnos esos gustitos que si salen de nuestro propio bolsillo saben mejor, viajar, aspirar a un alquiler y vivir solos. En definitiva: despegar en esta vida en la que crecer y madurar te ayudan a ser mas responsable con vos mismo y mas adelante con la familia que fundes y cuides. El verano tiene oportunidades para los que estan dispuestos a dar lo mejor de sí en servicios o tareas generales ( para los que no tienen mucha calificación) y para quienes estan mas solidos con alguna experiencia anterior o formación secundaria y terciaria aparecen otras oportunidades con los típicos reemplazos de vacaciones en oficinas, pequeñas empresas, call centers, correos privados, bares, restaurantes, comercios en general, logística, transporte,etc.
Todos los dias – sin falta – busca en clasificados de Clarín o de otros medios, busca en las redes sociales que seguramente dominas, busca en las webs de empleo que halles a traves de google, busca, busca, busca. Hay trabajo y estan destinados a los mejores: Quienes son los mejores? quienes lleguen antes y presenten muy buena onda, disposición y actitud para comenzar, aprender y trabajar con una sonrisa que le diga al jefe “ trabajar lo hace feliz”!! No importa cual sea el inicio de tus tareas porque en esta vida ( y tambien en las que vienen) la actitud positiva es el motor principal para crecer. Deja a los quejosos en algun rincon del mapa y miralos despues de un tiempo, no habrán cambiado, seguiran quejándose sin hallar ninguna solución. Vos sos distinto, aprovechate y disfrutalo.!!

EMPLEO DE JOVENES

Que expectativas pueden tener los jóvenes desocupados por lo que resta del año? Vemos día a día que las empresas no consiguen trabajadores calificados. Vemos también que los jóvenes desocupados que menos capacitación tienen no encuentran trabajo y lo poco que hallan es precario, changas o en negro. En resumen: hay una división tajante en el mercado de empleos: Un segmento insatisfecho de trabajo calificado para el que no se encuentra personal suficiente y otro segmento sobre cargado de personal no calificado que no halla ubicación. Como hacer entonces para pasar de un segmento sin calificación a otro calificado?

  1. Tomar conciencia que si los conocimientos que uno tiene son pocos o nulos habrá muy pocas probabilidades de empleo, pero esto no es el fín.
  2. También tomar conciencia que todos los jóvenes, o a cualquier edad o en cualquier situación, pueden aprender a hacer de todo y lograr alguna calificación habilitante!!!!!
  3. Hay agencias de empleo, ONG´s, síndicatos, escuelas técnicas, vecinos, compañeros, etc. que pueden orientarnos para obtener capacitación, oficios o calificación que nos den esa salida laboral deseada.

La clave entonces esta en la formación. Quiza esa sensación dramática que da el desempleo solo pueda ser superada por la acción concreta de educarnos, capacitarnos y enfrentar nuestra realidad de “ mala formación”, quiza sin ayuda, tal vez solos, con nuestra propia energía, sin bajar los brazos, valiéndonos por nosotros mismos.
Nadie se perdona, cuando pasa los 40, el haber perdido tiempo u oportunidades de alcanzar oficios, profesiones o acceder a conocimientos que bien pudieron cambiar de lleno nuestras vidas. Quién más o quién menos se lamenta hoy haber dejado pasar alguna vez una oportunidad. Si sabemos que es así, no dejemos pasar el tiempo e indaguemos que podemos o que debemos hacer con nuestras vidas. Investiguemos, preguntemos o simplemente googleemos las consultas en algun locutorio, en vez de jugarnos un “jueguito” usemos nuestra enorme coordinación “mano-vista” para alcanzar respuestas por internet sobre oportunidades de formación o educación que nos abran las puertas de un futuro que nos de el orgullo de decir “lo logré solito”.

Capacitación: Agregando valor al capital humano

El método – o el tránsito a la meta – es el recurso por excelencia en toda organización. Capacitar al personal en las prácticas metodológicas de cualquier área de la empresa logra óptimos resultados para el desarrollo de las tareas, en términos individuales o para el trabajo en grupo. Pero no es suficiente si no se complementa con las herramientas que ofrece la capacitación para lograr “ mejores personas y mejores grupos” en la organización. La administración moderna integra al personal en una permanente interacción, en estructuras pequeñas y ajustadas, en las que se requiere un profundo conocimiento de la tarea propia, de las tareas vinculadas, de la misión del área y de las metas de la empresa – a la vez -. Hoy, el éxito de la Nueva Gerencia consiste en su capacidad docente aplicada en la arena del dia a dia. Es sorprendente ver que el personal valora más que cualquier otro incentivo el interés de la empresa en su desarrollo individual. Además logra enormes efectos de fidelización laboral.