Fin del 2018, otro raro fin para el empleo

Para muchos no hay solución. Para otros la solución consiste en recuperar el rigor en las conductas, en las gestiones y en la cultura. Muchos del resto prefieren no hablar de rigor porque les trae recuerdos que nadie desea. Pero las palabras sensibilizan la memoria y hay una tendencia distorsiva que pretende comparar rigor con otras acepciones, como mano dura o represión.

Rigor es rigor, solo eso. El rigor bien aplicado empieza por casa. Seriedad en la gestión. Cumplimiento a rajatabla con la ley. Y como dice un amigo: con el rigor las 2 es las 2, jueves es jueves y los acuerdos son de fierro. Lo tuvimos alguna vez? No lo recuerdo puesto que la seriedad perdida es equivalente a “con los acuerdo puedo hacer lo que pueda, no lo que deba”. No hay mala voluntad pero si hay un completo caos en quienes debemos cumplir los pactos. A una de las partes se le ocurrió que el acuerdo era de cumplimiento difícil y decidió trasladar su cumplimiento “para otro momento”. La ley no actuara para estos casos con la celeridad que demanda el acuerdo y quizá no haya ley que sancione la falta de cumplimiento de los mismos. No hay nada como la ética para ser serios y esta palabrita está “fuera de nuestro lenguaje” desde hace décadas.

Puedo mentir. Puedo disfrazar la realidad u ocultarla. Puedo ignorar los reclamos y poner la mejor cara de “tonto desinformado” a la hora de responder. Todo esto nos sale bien actuado porque hemos perdido esa voz interior que nos juzga en lo moral y justifica las malas prácticas y actitudes fuera de los acuerdos o de las normas que nos regulan la vida.

Y lo peor es que dormimos bien!! No nos despierta la conciencia ni nos desordena la vida. Seguimos como si tal cosa y nos hemos acostumbrado a que jueces y juzgados toleren los fallos injustos, las demoras, la falta de castigo, el abolicionismo y el crecimiento de la inseguridad.

Pero si refiero este prólogo al empleo veré que las partes que intervienen en la creación de empleo viven de la forma comentada. No hay acuerdos entre ellos.

El principal acuerdo que debió hacerse entre empresarios, sindicatos, estado y justicia jamás se hizo. Nuestra sociedad escucho en vano comentarios sobre esos intentos que nunca se intentaron. Fue más fácil la “nada” para lograr la polarización pro electoral que tomar en cuenta la creación de trabajo. Aún se está a tiempo? Si de ser serios se trata sí. Si se tropieza con una chicana de las “políticamente” conocidas? No. El oficialismo tiene deseos de alcanzar algunos objetivos. La oposición quiere que el oficialismo fracase. Ambos están fuera de todo esfuerzo por los intereses de la gente. Y si bien se que no es conveniente hablar de política en un News técnico se hace inevitable puesto que la política traba la creación de esos nuevos 2.500.000 de puestos que siguen sin crearse y no hay miras de que algo cambie.

Aquí aparece nuevamente la palabra rigor. Si deseo crear o gestionar algo con rigor debo estudiar y analizar los impactos que causare y una vez avanzado, seriamente, lo deberé defender por el bien de la comunidad. Están pendientes los acuerdos rigurosos y la moral que impida la desobediencia de lo acordado.

Que 2019 nos devuelva la seriedad.

Argentina ocupa el 47º en generación de talento

Quedó 47° entre 63 países. A pesar de una leve mejora, Argentina está entre los países que menos crea y retiene talentos Surge del nuevo ranking global realizado por Centro de Competitividad Mundial.

Todos los años, el Centro de Competitividad Mundial del IMD elabora un ránking mundial de talento educativo, en el que se considera la capacidad para retenerlo y la atracción de la fuerza laboral internacional. Para elaborar este listado se utiliza un conjunto de indicadores que miden diferentes aspectos de la economía, los niveles de empleo, el costo de vida y las tasas impositivas. Y si bien la Argentina este año avanzó tres posiciones, está en el último cuarto de la tabla.
El ránking se basa en el desempeño de los países en tres grandes categorías como inversión y desarrollo; calidad y costo de vida y preparación. Cada una de estas áreas tiene un puntaje individual y con el promedio de las tres se obtiene el resultado final. Mientras la Argentina ascendió al puesto 47, Brasil, Perú, México y Colombia están por debajo. Venezuela, en el puesto 63, es el último de la tabla.

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https://clar.in/2S5VP53

Fuente: Clarin.com

RR.HH., EL EMPLEO Y EL LIDERAZGO

Cuando detectamos “el problema” lo que sigue, “debería ser”, enfrentarlo. Podríamos huir y llamarlo astucia en lugar de cobardía, pero sería inútil, tarde o temprano todos se darían cuenta. Eso pasa cuando esperamos cambios que no llegan nunca, obviamente después de haber descubierto las claves del problema, o sea, con el diario del lunes.

Allí, en ese momento,  enfrentar el tema sería inútil, huir también y a esa altura estaría bien confirmar que hay que encontrar otra salida, pero aplicando toda la inteligencia de la que somos capaces. Inteligencia sumada a otras,  porque no será suficiente la de uno solo. Más bien, será insuficiente puesto que la salida que hallemos deberá estar consensuada con quienes nos darán “el plácet” para ejecutar algún plan. Todo esto parece “abstracto”  pero hoy se aplica al problema del empleo. Este problema – para crear puestos de trabajo – se nos está viniendo encima como una roca que no podemos atajar. Que “contiene esa roca”? Nada menos que inversiones, modernidad, innovación, educación, formación terciaria, re culturización de  unidades familiares, acción social, construcción de acuerdos políticos, avances de la economía y todo, todo esto, se traduce en un simple concepto: confianza. Y asi como “la confianza” es el objetivo a alcanzar, el enemigo se llama inflación y para combatirla se necesitara liderazgo, ante todo.

Desde este espacio nos interesa el propósito profesional de creación de empleo, único motivo que motoriza el deseo de cambios en los criterios de liderazgo existentes.

Como abandonar los antagonismos políticos si se sabe que estos son nocivos para los acuerdos que conducen a la creación de confianza? Para “animarse” hace falta más que coraje: liderar la gestión de cambio, puesto que ella debe contar con innumerable cantidad de actores, todos protagónicos e importantes.

Decirles, sugerirles, obligar a los empresarios a crear empleo es imposible puesto que ello ocurre como consecuencia de una necesidad estructural (en las organizaciones) movida por el crecimiento.

Decirles, sugerirles, obligar a los trabajadores a educarse, a formarse y especializarse en oficios es inútil, toda vez que luego resultan paralizados luego por falta de oportunidades laborales.

Ver venir esas oportunidades implica haber preparado antes el terreno pues solas no asomaran jamás. Sembrar para cosechar – de perogrullo – pero en estas circunstancias es la cruda verdad. Y para las “semillas que sembraremos” hacen falta acuerdos, dialogo y tiempo. Todos factores que el liderazgo sabe gestionar bien y que será indispensable en todas las escalas de la dirigencia, privada y pública, productiva o no, a nivel nacional. Recomendar acciones? De ninguna manera lo haremos. Es un campo que solo responde a la política. Pero eso no quita que nos demos cuenta y que intentemos reflejar el problema y los posibles caminos para la solución, y “quien quiera oír que oiga”.

Ver sentados en la misma mesa las mejores y más representativas voluntades empresarias, sindicales, sociales y políticas sería un comienzo.

La gestión de Recursos Humanos ya se sentó a las mesas empresarias para aportar una visión estratégica pero más humanizada. Esta macro visión de la problemática del empleo es también un aporte de un área que hoy cobra sentido por todo lo que tiene para dar a esa visión mezquina instalada en el juego de poderes, que jamás contribuyen con soluciones para la sociedad.