El empleo, la confianza y la política. Esa estrecha relación.

No deseamos hablar de política, es tabú mencionarla cuando enfocamos temas de management o técnicos. Preferimos hacer abstracción de comentarios “opinables” que no construirán. Romper el tabú, en este caso, sería conveniente.

Quienes conocen mi postura saben que predico que: para crear empleo deben darse la sumatoria de variables económicas, educativas y sociales que reconstruyan el tejido político llamado “confianza”.

Por ende, para crear empleo es inútil evadir la opinión política pues es una variable a reconstruir. No se la puede obviar.

Desde que asumió el actual gobierno de cambiemos las marchas (a las que se sumaron muchos opositores) indicaban una ruta de ascenso. Las contramarchas (a las que se opusieron muchos opositores y/o detractores) indicaron lo contrario. Y cuál es el factor, si hay uno solo, que indicaría esas reacciones? Las pocas medidas duras que tomo el gobierno fueron para castigar los bolsillos de la clase media-baja con tarifas que alimentaron los precios. Las urgencias – reales urgencias – sociales no tuvieron atención inmediata (seguridad e inflación) y la energía estuvo puesta en lo macro o en las obras de mediano y largo plazo. Mucho optimismo pero pocas acciones conjuntas con la justicia para enfrentar a quienes sabotean al gobierno y al pueblo (sabemos de quien hablamos). Los ciudadanos, todos, esperamos medidas que indiquen justicia, seguridad y tendencia a la estabilidad económica, apreciables desde lo social, desde la gente. Si se desea recuperar la confianza que crea condiciones y a la vez empleo, se deben atender estas tres demandas que no pueden soslayarse.

Sobran trabajadores del estado para aplicar mano de obra útil, sobran presupuestos de intendencias que ni saben cómo aplicarlo. Sobran necesidades de la gente en las que se puede aplicar ese remanente presupuestario. Sobra plata si se trabaja auditando fondos como corresponde. Pero no sobra talento. Con optimismo alimentaremos espíritus esperanzados, pero a las personas necesitadas las alimentaremos con realidades. El hoy no te espera a mañana, y si llegamos tarde nos castigara de tal forma que no habrá segundas oportunidades políticas. Aprendimos que la corrupción mata, cercena brazos, lava cerebros, aumenta la voracidad y el canibalismo, fabrica pobres y esclavos y engorda la mezquindad por la riqueza fácil y cómoda.  Corregir esto es obligatorio e inmediato.

Para qué? No solo para terminar con esa inmoralidad sino para RECREAR LA CONFIANZA PERDIDA. Si no podemos dar ejemplos, menos daremos modelos.

Estamos sumidos en lo inmoral, falto de ética, mal educado y desinteresado de objetivos y destino. Mientras creamos el clima social necesario para dar buenos ejemplos apliquemos la justicia a rajatabla (hablo de aplicar la ley, no la flaqueza política de hoy) y esperemos pues los cambios de clima llegan solos.

Preparemos el terreno para que esa confianza  deba actuar en el ánimo de los inversores y confíen en que  todo lo que se rompió de lo económico y social estará siendo reparado por la política.

Cambiemos ya perdió tres años. Le queda solo uno para actuar.

El empleo será la consecuencia de todo lo bueno que se produzca desde ahora. Nada mágico, solo lo confiable.

Ricardo Jorge Gonzalez
Director de Marketing